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Las Mayordomías y las Hermandades de Ánimas

Las Mayordomías y las Hermandades de Ánimas

Puede que no hayas oído hablar de la antigua tradición de las mayordomías y de las Hermandades de Ánimas. Aún están presentes en algunas poblaciones de Iberoamérica, y en España podemos encontrarlas salpicadas por algunas zonas de nuestro país. Los significados, encargos y tradiciones que las acompañan son tan variados como nuestra propia geografía.

Desde la propia gestión económica de la Hermandad, pasando por el montaje de altares, a todo un repertorio de fiestas cargadas de eventos y protocolo suponen un amplio repertorio de acciones que se engloban bajo el término de mayordomía.

Sin embargo, hoy nos centraremos en las mayordomías como fiestas y celebraciones en sí.

Las mayordomías como fiestas con entidad propia

La vida religiosa de los pueblos siempre ha girado alrededor de sus creencias religiosas. Las cofradías y mayordomías servían para expresar un sentimiento religioso poniéndose al servicio de Dios y de la parroquia. Solían terminar en fiestas profanas con representaciones diversas en la iglesia y fuera de ella como comedias, danzas, etc.

Era la costumbre y aún sigue siéndolo, que cuándo un miembro de la familia era mayordomo de alguna de las cofradías que existen en la villa, éste y para rememorarlo, colocaba un cuadro alusivo en la fachada de la casa. El cuadro solía hacerse en dos materiales fundamentalmente: yeso mezclado con arena y azulejo.

Aunque de ellas apenas queden vestigios en España, las  mayordomías en América están muy presentes. Su origen americano se remonta a la época de la colonización, es decir, el siglo XVI. Hoy en día, cuentan con un gran arraigo y tradición en la mayoría de países de la colonización española.

Este arraigo y tradición procede de la importante labor que realizaban, y aún realizan las cofradías. Además del culto religioso, su presencia marcaba todos los ámbitos, como el cultural y social, incluso el político.

En ocasiones las mayordomías tenían un papel reivindicativo o reafirmativo de la doctrina católica. Así lo recoge el historiador, Francisco Javier Avilés Villarejo, en su artículo publicado en www.eltiocazuela.com, sobre el tema. Para él, este tipo de actos suponían un ejemplo de las acciones promocionadas por la Contrarreforma para afrontar el Protestantismo.

Las Hermandades de Ánimas y el culto al Santísimo Sacramento

Por ejemplo, en Villafranca de los Caballeros, Toledo, las mayordomías se celebran en Honor de las Ánimas y del Santísimo Sacramento en la víspera de Carnaval. En ellas se realizan el famoso volteo de banderas a la puerta de todas las ermitas del pueblo, en un paseo procesional de pajes, abanderados y tambores vestidos de época. Una fiesta que se comienza a preparar desde el día de Nochebuena y que concluye el domingo de Carnaval.

Siguiendo la opinión de este historiador, en la segunda mitad del XVI se sientan las bases de lo que terminará consolidándose y desarrollándose a lo largo del XVII como son la cofradías sacramentales de las parroquias. En este siglo también surgen en las parroquias, y en algunos casos relacionados con los hospitales, las hermandades de Ánimas. Estas tenían un fin asistencial entre sus miembros y la celebración de misas por el alma de los cofrades difuntos y sus bienhechores.

Avilés Villarejo señala que “en el Fondo de Cofradías del Archivo Diocesano de Toledo se conservan los estatutos de Hermandades de Ánimas de numerosos pueblos que pertenecieron al Priorato de San Juan, lo que nos da idea del arraigo de estas hermandades en La Mancha. Los más antiguos son de la primera mitad del XVII. Estas hermandades sufrieron reformas en los siglos XVIII y XIX. A lo largo del siglo pasado fueron desapareciendo progresivamente.” (Puede leer en este enlace el artículo completo)

Las celebraciones en Andalucía por las almas del purgatorio

Sin embargo, otros autores, adelantan la labor de estas actividades al siglo XV. En Andalucía la actividad de las Hermandades de Ánimas y del Santísimo Sacramento se celebran conjuntas con la celebración del Día de Todos los Santos.  En Córdoba se mantiene, de hecho, la cofradía de Remedio de las Ánimas, como reducto de aquella tradición.

El culto por las almas del purgatorio tiene como misión ayudarlas, por medio de la intercesión de las ánimas benditas, a través del sacrificio y de la oración de los vivos.

En este proceso de purificación tiene, al parecer, un papel fundamental la Virgen del Carmen. La Bula Sabatina promulgada por el Papa Juan XXII en el año 1322 así lo reconoce. En ella, se expuso que “el sábado siguiente a la muerte, la Virgen del Carmen intercedería para que el alma del difunto, que ha vestido con devoción el Santo Escapulario, saliera del purgatorio y pasara a la Vida Eterna”.

Este afán por salvarse de la penitencia tras la muerte hizo muy popular el culto, especialmente durante la Contrarreforma. Por ello, se extendieron las hermandades de las Ánimas y del Santísimo Sacramento. A finales del siglo XV, se tienen constancia de su existencia de al menos cinco corporaciones, entre ellas una en un Hospital.

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